Tractorada: los regantes denuncian el “abandono de Seiasa al campo de Valladolid»

Los agricultores de la Comunidad de Regantes Canal Macías Picavea exigen el cambio de una tubería que lleva “24 averías en 19 meses” amenazando con obligar a suspender la campaña de riego 

“500 noches” de “situación insostenible” y “abandono” en los campos de Valladolid. Tras las recientes protestas por la Política Agraria Común (PAC), los agricultores de la provincia vuelven a las calles de la ciudad esta vez para exigir el cambio de una tubería que podría obligar a los agricultores a suspender la campaña de riego a casi  600 comuneros de los municipios de Medina de RiosecoVillabrágimaTordehumos Villagarcía de Campos.

La Comunidad de Regantes Canal Macías Picavea convocó a sus miembros para partir en una tractorada desde La Mudarra este jueves hasta llegar a la sede de la Sociedad Estatal de Infraestructuras Agrarias (Seiasa) de la capital donde se van a concentrar hasta las 23 horas. El convoy salió a las 9 horas para entrar en la capital por José Acosta, Paseo Hospital Militar, Arco Ladrillo y Edificio Madrid, recorrido por el que también realizarán su salida una vez finalizado el periodo autorizado para la manifestación.

Pero, como asegura su presidente, Jesús Carro, su objetivo ”no es molestar a la ciudadanía”, sino hacerse ver y oír por una organización que consideran que les ha “abandonado”, como podía leerse en las pancartas portadas por los agricultores. Más de 50 tractores han acudido para reclamar a Seiasa “una tubería nueva que nos garantice ejercer nuestro derecho al riego porque actualmente es imposible sembrar cultivos verdes”, explica Carro. Este caudal se lleva viendo perjudicado desde hace “mucho tiempo”, ya en 2018 “Seiasa tuvo que cambiar los tubos en un tramo, sea que la situación viene de lejos”. Pero, “la situación durante estos dos últimos ha empeorado y se ha vuelto insostenible. No nos podemos hacer cargo ni del mantenimiento de las instalaciones así que no podemos arriesgarnos a plantar cultivos verdes”, añade.

El coste total de modernización de la tubería realizada hace 19 años fue de casi 20 millones de euros, de los cuales más de 13,5 “están siendo pagados por la propia Comunidad en anualidades durante 50 años -tiempo estimado que debía durar la instalación-, un esfuerzo doble no solo para pagar las obras, sino también amueblar las parcelas, y eso no se paga con cultivos de secano, se paga con cultivos verdes como patatas, maíz o remolacha». De este último cultivo cuenta que durante la sequía de verano hubo agricultores que perdieron parte de su siembra debido a que estaban “totalmente secas en el mes de julio”.

“El año pasado el núcleo cesante de los cultivos fue enorme porque llegamos a tener, durante el verano, periodos de 15 días sin riego. Y el problema es que reparas una avería y antes de acabarla revienta la tubería en otro lado, reparaciones que encima suponen un coste económico brutal por la reposición del tubo, la compra de abrazaderas y materiales, el uso de maquinaria y la mano de obra. De hecho, este verano hemos estado trabajando hasta de noche con focos que nos proporcionó el ayuntamiento de Tordehumos porque los cultivos estaban secos”.

Este tipo de canal modernizado y a presión está intubado de tal manera que los campos se riegan por gravedad con agua que entra desde el Canal de Castilla, pasa por una balsa de regulación y mediante una estación de bombero lo elevan a una base de acumulación a 80 metros de altura generando 8 kilos de presión. “No tenemos otro sistema para regar y sin ese tubo que pase el caudal no podemos regar”, comenta.

“Nosotros hemos intentado tener una comisión de seguimiento con Seiasa desde julio del año pasado porque vimos que la situación era insostenible y fuimos a registrar en Madrid un informe de averías con un resumen de todo lo que había sucedido incluyendo imágenes de las roturas y el estado del campo y aun así la única noticia que hemos tenido es que hace 20 días tuvimos una reunión con la comisión técnica en la que no se nos planteó ninguna solución. Tan solo accedieron a crear esa comisión de seguimiento en un plazo de dos semanas, lo cual no han cumplido”, relata Jesús Carro asegurando que tampoco han recibido ningún tipo de comunicación acerca de recibirles durante esta jornada de manifestaciones.

En este informe indicaron que “en los últimos 19 meses se han producido 24 averías que, junto al lamentable estado de las llaves de corte, nos ha impedido realizar una campaña de riego con normalidad”, lo cual “supone unos elevadísimos costes económicos con un desembolso por parte de la comunidad de más de 200.000€, de los cuales, se ha recibido una ínfima parte de las indemnizaciones de la compañía aseguradora”. A esto añadían que “las propias roturas y las reparaciones provocan daños en los cultivos de las parcelas perjudicadas y toda la Comunidad se ve afectada por los días que no se puede regar mientras se reparan esas averías, causando un lucro cesante en la producción”.

La Comunidad de Regantes abarca 2.410 hectáreas de regadío en las que necesitan “una solución urgente ante esta situación caótica en la que llevamos 2 años sin regar”. Los comuneros que han acudido a la marcha piden en sus pancartas “Una solución para los tubos de garrafón” para esta tubería que “ha durado 19 días y 500 noches” y aseguran que su modernización ha supuesto su ruina.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Abrir chat
1
¿Necesitas Ayuda? ....
Hola
¿En que podemos ayudarte?